Hubo un momento en el que entendí que, si seguía igual, mi vida también iba a seguir igual.
Trabajaba, cumplía horarios y hacía lo que "había que hacer", pero por dentro sabía que no era para eso que había nacido.
Trabajaba, cumplía horarios y hacía lo que "había que hacer", pero por dentro sabía que no era para eso que había nacido.
Veía a otros vivir de lo que sabían y me preguntaba: ¿por qué yo no?
Pero decidí intentarlo igual.
Hoy sé que no se trata solo de ganar dinero.
Esta mentoría existe para personas que sienten lo mismo que yo sentí.